domingo, 18 de agosto de 2013

¿Para que sirve la pareja?


Me ha costado responder a esto. Porque yo pienso que la pareja es algo bonito, pero que no debe ser un obstáculo para quien quieres ser.

Entonces, ¿para qué? me he preguntado. ¿Para apoyarte como un padre? ¿Para quererte como una madre? (viceversa) ¿Para ser tu confidente como un herman@? Todas esas funciones son variables, entre amigos, familiares y pareja es como suples todas tus necesidades, y no son esos roles exactos, no creo que exista alguien tan absoluto que englobe todo los roles y ventajas y desventajas de la compañía.

Entonces he pensado que quizás aporta el rito, el habituamiento. De tener tu casa compartida, de tener los dos cepillos de dientes en el baso, de dormir con alguien, el sexo obviamente, como si solo fuesemos pequeños obsesos del hábito...para combatir la ansiedad de la soledad.

Después he pensado mas biologicamente, que es mucho mas inútil: "para tener hijos" bah, pa eso no hace falta. Primero porque hoy día la figura de la familia no es tan clara como antes, se permite de todo. Madres de alquiler, ligues de una noche, parejas de homosexuales (lo digo por lo del embarazo eh? xD), osease, la pareja ya no tiene una función de perpetuar tu especie. Además, yo adoptaría a algún pobre crío de un orfanato huérfano de guerra, antes de dejar preñada a cualquiera, porque ese hijo no nato no es infeliz, pero esos niños si lo son.

Al final me he planteado si sencillamente es un convenio social, si no tiene valor en si. Si no tiene mas que el terror de morir solo. Si podría vivir sin convivir con nadie jamás, vividor follador como se suele decir xD y no "amar", eso que separamos del afecto entre amigos o familiares, amor, como si fuese otra sustancia. Y yo no creo que sea eso...el afecto es el afecto. Así que, no sirve para nada? No puede ser, todo tiene su lógica.

Entonces he pensado en lo que duele a veces estar con los demás. En como, las veces que más solo me he sentido, han sido rodeado de extraños. Y entonces lo he entendido...

La pareja te libra de un sentimiento de soledad mucho mas rudo que el de la no compañía materialista por así decirlo. Tu pareja es tu espectador, porque te conoce. No solo buscamos sentirnos queridos, ¡también comprendidos! ¡Te libra de la incomprensión! ¡De la carencia de sentido!. ¡Te dota de todo el sentido, porque ya tienes alguien que es espectador del todo tú! Por eso amamos lo similar, y lo buscamos. ¡Cuantas veces habrá empezado una relación por un "cuantas cosas tenemos en común"! ¡Y cuantas personas se han quitado la vida al desaparecer esa persona que lo era todo, porque era ellos mismos también! ¡Que horrible debe ser verse desaparecer! Una vez le dije a un chica que el mejor espejo en el que podría mirarse, era su amante. se lo dije de corazón, sin pensarlo mucho Y que razón tenía. Buscamos alguien que nos vea tal cual somos...

...la pareja sirve para no sentirte un extraño por una puta vez en tu vida.

L.G


lunes, 12 de agosto de 2013

palabras...


Las palabras no existen cuando nadie puede escucharlas. Para eso sirven.

Fíjate, ya olvidaste lo que pensaste ayer, no lo que hiciste.

La gente que esconde sus palabras en pensamientos no encuentran el sentido, porque si lo buscas, buscas a los demás.

No temas decir lo que piensas. No eres engreído, eres valiente por querer existir.

L.G


martes, 30 de julio de 2013

Crimson Queen


El vidrio frío rompió en mil pedazos contra el blanco mármol, y esa blanca reina, que en su blanco castillo habita, grita de ira. 

Sus fríos rasgos no detienen su estridente grito. Su furia, contra su blanca prisión, contra su blanca piel, no conoce límites. Desde su blanco trono, desde su blanco altar de perlados modales, grita. Y rompe su grito los irisados cristales.

En esos vidrios se refleja ahora  la reina, cruel transparencia, tan vacía como la niebla, tan pura sin sentido, tan tristemente sola. Ella deja pasar la luz como esos enormes ventanales, y su corte confunde, y piensa que brilla cuando tras ella el contraluz le dispara su elegante blanco,  porque la luz no puede atrapar, los rayos la atraviesan como si nada fuese, como si nada tuviese, como si nada retuviese.
Pero retuvo. Vaya si retuvo. Retuvo y ella lo sintió desde el principio, fuera cual fuera. Retuvo sus lágrimas cuando la luz cegaba sus ojos, retuvo su grito cuando el frío pegaba sus blancos labios, retuvo su ira cuando el blanco disfrazó sus formas. Pero ya no respira ese are impoluto.
Los jarrones de blancas flores se estrellan contra el suelo. La reina loca gira sobre sí misma en ese inmenso salón, grita, ardiente, derritiendo los diamantes que la aprisionan, arremete contra el frío que la rodea con fiereza animal descontrolada. Pero el seco frío la hiere, intenta encerrarla para siempre de nuevo en ese claroscuro de hielo.

Sus lágrimas al fin salen. Salen y gotean sobre el blanco suelo, rojas como las rosas primaverales que se esconden tras esas paredes. Rojas, rojas, y el rojo extiende su enfermedad, el rojo que al blanco marchita.

La reina ha dejado de bailar ese vals sin compás y observa el suelo, como el mármol quiebra ante el carmesí que fluye como una estrella viva en todas direcciones en cada gota que cae, en cada vírico beso que fluye de ella y mata con su calor. Una macabra sonrisa le atraviesa el rostro.
Ha tomado su afilada corona, un trozo de su torre de Rapunzel, el uso de la rueca de Aurora, la manzana envenenada de Blancanieves,  y lo empuña, su redención, con una determinación lejos de toda moral formal, de toda compostura sana, lo empuña desde la locura de su propia identidad.
Sus ojos se vuelven felinos, enormes, frenéticos mientras observan salir la sangre de sus muñecas, de su pecho que se atraviesa con violencia una y otra vez, tan ansiosa de hallar su bella esencia, dentro, más adentro…

De las paredes florecen grietas mientras  la sangre asciende por ellas impulsada por una mag ia oscura, sentida.  La melancólica tristeza es destruida por el ardiente deseo, por un beso de libertad.
Una hiena albina manchada de carmín, enferma en celo, ríe ahora sobre la carnicería mostrando su oscura alma, sus ensangrentados iris mirando al cielo que asoma por el quebrado techo. Y a su alrededor los escombros caen, las arañas de cristal se estrellan mientras el fuego se extiende por floreros y manteles…el carmesí baila ahora por las blancas ruinas con la reina, danza en oscuros delirios de espirales sanguinolentas,  mientras la inmensa casa de muñecas se destruye en truenos y decadente armonía…

Nuestra reina ha salido del tablero de ajedrez y su batalla blanca y roja antes de que las llamas lamieran sus rasgos, se ha adentrado lejos de los caminos amarillos.

Y siguiendo el degradado del encendido cielo del atardecer que se pierde tras las copas de los árboles  ha llegado hasta donde el sol besa el agua salada. Se ha mirado en su turbia superficie. Como el rojo que la ardiente esfera drena en el horizonte, rojo es su reflejo, roja su corona, roja la luz que desprende, la intensa luz del nacimiento del anochecer.

Roja, Roja, Reina Roja bajo las estrellas, que persigue la muerte del sol, camina desde la orilla hacia el abismo antes de desplomarse, antes de disolverse en la oscuridad de las profundidades, antes de que las mareas la arrastren hacia dentro, más y más adentro...

L.G




domingo, 7 de julio de 2013

domingo, 26 de mayo de 2013

ser


XVI


Busco a la mujer perfecta,
que es mi madre.

Soy el niño imperfecto, 
que es mi padre.

Amo al hombre perfecto
que voy a ser.

L.G






sábado, 25 de mayo de 2013

no buscan...


XV


Si busco agua, me abrasa el fuego,
pues mis pulmones tosen arena.

Si grito libre, me escupe el ego,
pues de mi boca desborda marea.

Si lloro sangre, me llaman lelo,
porque en mi llanto mostré mi vergüenza.

Si rompo el vaso, me ríen el gesto,
porque está hueco lo que el suelo besa.

- ¿Por qué no hablas? - pregunta la nada.
- Pues porque los dioses no buscan respuestas.

L.G



jueves, 21 de marzo de 2013

Piano.


XIV


El piano, veneno y cura,
entre dulces notas la vida llenas,
entre amargos acordes la muerte anuncias.

¿Mas quién soy yo, para hablarte del piano?
Si todo lo que digo es lo que toco
y todo lo que toco ha de ser sano...

...o tal vez, envenenado pienso
que en la vida no hay nada mas cierto
que ni mis palabras juran.

L.G



domingo, 17 de marzo de 2013

no me crees...



"y no me crees, cuando te digo que la distancia es el olvido no me crees"

El amor no crea distancias. Ese es el juego. Si no lo entiendes...encuéntrate. Adiós.

L.G

miércoles, 27 de febrero de 2013

La verdad


"(...)siento la opinión de un humilde humanista pero todo es verdad hasta que dudas. La duda por tanto es la única característica verdadera. El resto...es rebatible. (...)creo que si tuviese que decir una sola verdad sobre algo...solo podría afirmar que el ser humano es inseguro por naturaleza. Duda. Y atendiendo a lo que ha dicho ***(...)que veo que es un relativista nato se atreverá a afirmar que lo que afirma solo tiene sentido en su propio entendimiento, y por tanto *** no hace falta que te sientes al debate. Ni siquiera pienso que el debate influya realmente en la mutabilidad de las opiniones, solo el razonamiento introspectivo.Por ejemplo, ahora mismo dudo entre dos verdades, sin pecar de rgulloso las diré: La primera, creo que os suelto esta parrafada porque tengo necesidad de darme a entender; la segunda, creo que suelto esto para darme a ser admirado. Elijo la primera, "verdad".

Llamadme simple, pero la decisión condiciona tu entendimiento. no elijo ser un narciso y no lo seré. Por muchas teorías psicoanalíticas que puedan revatirlo. Ni siquiera creo que para ti *** verdad signifique lo mismo que para el resto, y por tanto no hay réplica. Tu experiencia dota a esa frase de sentido, igual que dota las palabras de ***. Pero desde luego amigo, hablar de la verdad(...)inevitablemente incita al dialogo(...)."

L.G







sábado, 16 de febrero de 2013

¿Alguna vez has sentido?


XIII


El agujero de un niño.
Quien cava, busca el tesoro,
ve que de arena, de ser mas hondo,
se llena cuan mas vacío.

Y en los barrotes, en las ventanas,
de pintura ya comida, 
se tiñen de óxido, ser olvidan,
ante el aire o el agua?

¿Alguna vez has llorado
frente a una nota de papel,
que no canta mas que en los ojos
de quien no la sabe leer?

¿Alguna vez has vivido...
...como si solo fueses piel,
ahogado en arena, gritando:
"¿¿Alguna vez he sentido??"?

L.G




El tiempo abrirá tus ojos, la razón librará a tus manos, y el corazón curará tu mente.

L.G

miércoles, 6 de febrero de 2013

^,..,^


Bueno… Pues te dedico esto puesto que no tengo mucho para poder darte un buen regalo como realmente te mereces. Pero aún así, espero que lo valores. Esto no son simples palabras, puesto que las palabras se las lleva el viento. No, lo mío son palabras de peso, que realmente las dedico desde el corazón.Eres una de las personas más especiales que he conocido en mi vida. Así de claro y directo te lo digo. ¿Para qué andarnos con rodeos?¿Te acuerdas la vez aquella que fuimos a cenar unas porciones de pizza con Sherezade en el centro? Ese fue el primer día que realmente tuve más confianza contigo. Desde entonces, nuestra relación se ha ido haciendo más fuerte.¿Te acuerdas la primera clase de piano que empecé a tocar yo sola un poco de Titanic? Te quedaste flipando, y yo no hacía más que reír nerviosamente porque, aunque no es nada, me sentía feliz de que te sintieras de alguna forma orgulloso de mí.¿Te acuerdas cuando fuimos a Jerez? Dios, parecía una cateta que por primera vez salía de España, y tan solo salimos de nuestra ciudad, Jajaja!Sí, todo eso es genial pero…. Lo realmente esencial es que eres una persona muy importante para mí, y quiero que lo sepas. Porque, eres mi apéndice, mi vampirito, mi Pierrot, mi instructor de música, mi amigo… Y eres como mi hermano mayor.Te agradezco tu compañía y que me hayas dejado conocerte poco a poco. Y….FELICIDADES!!!!!(leñes, que ya era hora xDD)Me alegro poder presenciar cómo cumples un año más y poder estar a tu lado, de veras me siento muy feliz por ello.Qué pases un buen día y que podamos compartir muchas más experiencias juntos~…Te quiero, nii-chan ^^
Hachiko (L.M)


Gracias ne-chan

L.G










martes, 5 de febrero de 2013

En lugar de...



no me gusta como esta montado el mundo...menos maquinas y mas arboles por favor. No hay manera de sentirse a gusto entre tanto cable...

menos bombillas y mas luz de luna...velas en vez de flexos y besos en vez de relojes. Tinta en vez de teclas y música en vez de móviles.

alfeizares en vez de persianas y camas siempre dobles. Gárgolas en vez de antenas y lluvia en vez de aviones.



bibliotecas en vez de clases. En lugar de barras de bar, hogueras en la playa. En vez de radiadores chimeneas humeantes.

niebla en vez de humo y ríos en vez de fuentes. Cascadas de pensamientos, rostros en vez de chats. Risas en vez de dinero.

Desdén hacia el mundo en vez de valor a la muerte. Estar vivo sin importar dónde.
Valer en vez de costar. Gritar en vez de callar. Luchar en lugar de temer.

L.G



domingo, 3 de febrero de 2013

Fake



"Que asco de mundo...

Quiero volar ya lejos Adri...muy lejos...

Tan lejos que nadie me conozca y pueda ser quien quiera ser.

No quien estimen justos y criminales.

Me duele el corazón de sentirme parte de todos.

Quiero ser uno.

Conmigo.

Pero esta película psicótica que es la vida del antes y no la del después o el durante...es demasiado tormentosa para que pueda resistirla con cordura.

Me queda muy poca cabeza antes de siquiera haber probado a perderla...

Y me duele ante todos y todas estar solo sin nadie mas que el rumor de mis pensamientos y la promesa de algo mejor.

Quiero volar de una puta vez por la ventana y sentirme morir mientras caigo y me estampo.

Quiero vivir la caída. No soporto seguir siendo gárgola fundida a la roca.




No puedo verlo todo sin sentirlo...

...y solo sentir no estar ahi para verlo."

L.G








jueves, 10 de enero de 2013

Decorado...


XII


Reinos, y reinas
pobres, y mendigos:
siempre que buscáis
un pilar en un abrazo...

Cuando veis las sombras negras,
yo os presto colorido.
Si caéis cual hoja seca
yo os levanto en viento frío.

No soy mas que decorado...
Y si alguna vez os fallan
vuestras piernas o falacias,
soy peldaño, soy abrigo.

No quien calla, no quien veta,
no quien ruje, soy quien guarda
un pedazo de tu forma...
...aquel beso de tu alma.

Reinos pobres de mendigos,
ya me encuentro a sus tobillos.
Yace herido por metrallas
de los que una vez fue amigo.

L.G







martes, 8 de enero de 2013

Poema Dadaista


XI


Tinta, cacao, té, musgo,
arboles, niebla, río, fotos.
Gato, esperas, buscas, busco,
Dices, sola, ríes, solo.

Sexto, música, ganas, verso,
curioso, libélulas, piano, trasgo.
Entiendes, despierto, verde sueño,
leemos, vainilla, hello, beso.

Precius no linda, no liptom, taza,
león, sincero, batidos, vestido.
Hojas, de menos, te hecho, dormidos,
retiro, bosque, jardín, magia.

Cristales helados de buenas noches.
Quizás, ojos, noche, sentido.
De gato a león, casual reproche,
Escuchas?, tren, encuentras...

...perdido.

L.G






viernes, 4 de enero de 2013

Uno.

Abel era uno.

Nunca había visto un solo ser como el en aquel bosque. Jamas había encontrado a nadie ni remotamente parecido.

Había visto su reflejo muchas veces en el agua del río. Las tranquilas aguas de los remansos le permitieron escrutar su rostro tantas veces...sin encontrar explicación alguna.

Los lobos aullaban en las montañas del este, los osos pescaban en los rápidos. Al norte, donde se abrían las praderas heladas, lechuzas blancas sobrevolaban el cielo en busca de conejos u otras alimañas. Las ardillas se movían en otoño fisgando entre las hojas mientras zorros las acechaban encinas milenarias. Jabalíes escarbaban bajo las piedras y troncos y las víboras se introducían en madrigueras estrechas buscando algún ratoncillo extraviado. Las enormes alas de las águilas rasgaban el cielo en los riscos al sur, y los ciervos del oeste trotaban en  los hayedos.

De cualquier lugar, de cualquier forma, Abel era uno. Pero no se sentía solo.

Tan extraño es saber que eres uno. Alguien puede creerse uno entre lagrimas. Alguien puede rogar amargamente el cielo pensando que no es mas que uno. Alguien puede mirar al resto y entender que se siente uno. Pero ese alguien es alguien. Alguien distinto. Pero no es uno.

Uno no siente soledad. Abel, no se sentía solo en absoluto, no comparte su vida con nadie mas. Abel...solo recuerda. Porque os preguntareis, ¿para que sirve ser uno en el mundo? Abel no sabría responder a esa pregunta. Pero él recuerda, él mira y escucha. Jamas habló con nadie...a Abel solo le une algo a esta vida.

Conocer que es su nombre. Porque hace tanto tiempo...que ni lo recuerda.

Abel vaga por los bosques como la sombra de un marco. No se esconde, no hulle de ningún depredador. Sencillamente...esta fuera de la escena. Pero existe con el cuadro. El cree que son dos partes de algo. Pero el no sabe que es. Solo que es uno...lejos de todo.

Abel lleva toda la vida viajando, pero es muy pequeño. Los días y noches que ha visto no superan a las piedras del fondo del río. Es ágil y no siente miedo de nada, porque nada lo acecha. Camina sin rumbo solo con el ruido de su respiración y sus pisadas en la hojarasca como compañeras.

Y sus pasos le llevan lejos. Muy lejos de las praderas y los ríos. No ve mas halla de las copas de los arboles. Se ha alejado de los caminos trazados que recorren los seres del bosque, y se ha internado la oscuridad mas profunda y el silencio mas atroz. Pero a él, no parece preocuparle. Solo camina. Camina sin prisa hacia el centro, sumiendose en la noche.

Pero tras tanto caminar, Abel ha encontrado algo que jamas había visto. Un árbol que era uno.

No quiero liaros, Abel ha visto muchos arboles. Pero este tiene algo que le hace querer acercarse. Tiene enormes raíces que no permiten que otras plantas crezcan a su alrededor. Las hallas y encinas no penetran en el cráter que ocupa su leñoso cuerpo. Su tronco, robusto y nudoso, es tan ancho que tardarías minutos en rodearlo. Sostiene pesadas ramas llenas de hojas. Y su altura...es descomunal. "Roza el cielo", se dijo Abel.

En aquel cuadro, el cielo era distinto. Era un cielo eternamente nublado. Era de color dorado al amanecer, blanco apagado durante el día, anaranjado y rojizo al atardecer...y negro como boca de lobo al caer la noche, como entonces. Era el cielo bajo el que Abel caminaba desde que tenia recuerdo. No entendía de nubes.

El viento soplaba con fuerza aquella noche, y agitaba las altas ramas del árbol . Abel...medito un instante. Aquel arbol estaba fuera de sitio, igual que él, era uno. Lo miro largamente, para disponerse a marchar después. Se dio la vuelta y caminó hacia el bosque de nuevo. Él no era arbol. Era Abel. Seguía siendo uno...

Entonces, sin quererlo, algo le llamo la atención sobre el suelo.

Como cuando el rio proyectan sobre los troncos de la orilla sus reflejos durante el día, sobre la hierba habia un pequeño retal luminoso. Pero no habia agua cerca, ademas, no podría un río reflejar ese haz de luz sobre el suelo. Tenia que provenir de otro lugar, de arriba, de...

Abel giro la cabeza y lo que vio se le grabo para siempre tras sus enormes ojos.

El viento movía como siempre el cielo. Abel pensaba que el cielo era agua. Agua que cambiaba de color con la luz, al igual que el río. Agua que fluía con el viento que soplaba a capricho. Pero el árbol...el árbol realmente rozaba el cielo. Como si su copa fuese raíz a la vez  en el cielo que en la tierra. Y...sus ramas...habían roto el cielo...

...y habían dejado que algo se asomase desde detrás. Redondo, redondo como...y brillaba en tono ambarino, como los ojos de abel...¡Sí! ¡Eso era! ¡Un enorme ojo!...rodeado de reflejos tintineantes sobre una oscuridad mayor que la del cielo...y le miro. A él. A uno. A Abel. Durante unos segundos. Y el la miró un instante...hasta que la cúpula celeste volvió a cerrarse.

Abel se quedo paralizado. Le había mirado. Ahora existía en el cuadro.

Abel corrió hacia el árbol. Jamas había subido a uno. No lo necesitaba. Pero ahora...quería alcanzar ese hermoso iris a cualquier precio. Así que se encaramo al tronco y comenzó a ascender. Casi alcanzo la primera rama cuando resbalo y cayó. La caída le hizo retorcerse de dolor. "Que sensación tan desagradable" pensó. Eso le hizo pensárselo dos veces. Entendió a que se arriesgaba si subía cada vez mas alto. Había un precio. Y su camino, por una vez, se dividió.

Podía elegir existir en la tierra, y seguir caminando sin temer al dolor ni a la caída. Si quería el que había  en el fondo de los ríos celestes, habría de arriesgarse a existir...y por tanto...a desaparecer.

Pero no había duda posible. El tenia una misión. Y habría de encontrar el camino por muy difícil que fuese. Jamas habría pensado en buscar en el cielo. Había sido un iluso por no mirar en lo alto de los arboles cuando el suelo se le quedo estrecho. Había preferido caminar sin rumbo. Ahora tenía uno. Hacia arriba.

Volvió a encaramarse al tronco y ascendió esta vez si hasta la rama. Y al siguiente. Y a la otra. Poco a poco fue alejándose de las montañas y hayedos, del río y sus osos, de las praderas heladas, de los zorros y lechuzas, y ascendió sin retorno. Cuando hubo ascendido lo suficiente para sentirse cansado, se sentó sobre la gruesa rama...y miro hacia abajo. Clavo las garras con fuerza en la madera. Tarde había entendido...ya no había vuelta atrás. No podría bajar. Y no tenía seguro de que ese árbol llevase al cielo.

Le asaltaron las dudas por segunda vez. Tembló de frío al sentir el azote del viento y se resguardo contra el follaje. Arriba el cielo se movía como si no ocultase nada. Burlándose de él. De lo que había visto.

Quizás aun podría saltar de rama en rama sin caer demasiado mal..

...se estremeció con fuerza. Aquella primera caída le había enseñado a temerle demasiado al dolor como para planteárselo. Así que volvió a agarrarse y subir.

De rama en rama fue subiendo. Sus afiladas uñas que para nada le habían servido hasta ahora mas que para cazar cuando era necesario, le fueron extremadamente útiles. Se sintió reconfortado al pensar que había nacido para ese momento.

Subió. Pasaron días y noches hasta que algo cambió.

Noto que estaba mojado. Casi empapado. Se lamió el pelo y las patas. Calado hasta las orejas. Caminó alejándose del tronco recorriendo las ramas. Hasta que no pudo avanzar mas sin combarlas por su peso, y miro. Y entendió.

Lo que el había creído ríos celestes, no eran tales. A su alrededor no sentía fluir el agua. Y sin embargo estaba sumido en ella. Porque su cielo era niebla. Como la que a veces baja de las montañas. Niebla suspendida a tantos metros que se volvía tan densa que no dejaba pasar la luz como el agua del río. Sino que era opaca. Un opaco gris que el viento mecía sin reposo.

Un aleteo de orejas y se puso en pie. Las ramas crujían. Corrió rápidamente y salto a tiempo para ver como la rama se precipitaba hacia abajo en sonoros golpes que hicieron vibrar el árbol entero mientras chocaba con sus hermanas. Abel sintió escalofríos de puro terror. Y reflexiono. De nuevo. Conforme ascendiera, las ramas serían mas estrechas, y podría permanecer menos tiempo en ellas antes de que vencieran por su peso...

Se encaramó al tronco y siguió ascendiendo. Solo rogaba que el árbol asomase lo suficiente sobre el cielo como para que no existiera la posibilidad de caer.

Paso mucho tiempo de nuevo. La masa de nubes era densa, muy densa. Y sin embargo, los días nunca habían sido tan claros...ni las noches. El día le calentaba su pelo húmedo. Y la noche...le permitia dormir en algún recodo entre las hojas.

Paso mucho tiempo antes de que atravesase la capa de nubes. Paso tanto tiempo...que envejeció.

Paso tanto tiempo que empezó a dudar, pero a dudar de un modo terrible. Dudar del cielo. De lo que le había acompañado toda su ascensión. La fiel creencia de que existía suelo firme ahí arriba...

... comenzó a temer, pero un día...el día...sus dudas se aclararon.

Era de noche. El cielo ya no podia ser observado de día. No calentaba ya. Hacia mucho que abrasaba. Y la noche...era el único momento, cuando podía avanzar. La bruma se hacia menos densa y las ramas mas estrechas. Había caído y se había partido los huesos del rabo, y una oreja se doblaba hacia delante. Su lomo estaba canoso. Ya no mostraba el lustroso pelaje negro de antaño. Sus bigotes estaban torcidos. Sus dientes mellados. Y a su nariz, la humedad le había quitado su infalible olfato tiempo atrás. Sus tripas se pegaban a las costillas, pero sus garras, aun mostraban cierta rigidez para ascender el tronco. Se había alimentado de pequeños roedores que pululaban durante gran parte de su subida, pero ahora, ya no quedaba ninguno. El agua que lamia de su pelaje le mataba la sed a duras penas. Sus ojos ambarinos, legañosos, aun mostraban el brillo de de antaño...

... había aprendido a sobrevivir en las alturas. Había sufrido dolor. Mayor dolor que cualquier caida. Pero no había parado. Jamás.

Y ahora, que podía abrazar el tronco rozándose las patas, que ya no tenia ramas para sostenerse...seguía avanzando. Sin mas vejación que sentir que existía de nuevo para aquella hermosa figura.

Y al final... atravesó las nubes. Se disiparon sin decir nada. Y lo que vio...le hizo sonreir.

Sobre el, sobre una negrura infinita, miles de puntos luminosos, que parecían converger en otro río, siempre ríos ¡jaja! resplandecían mas que el agua de su juventud.

Y sobre esos puntos, como una, su hermoso iris ambarino volvió a mirarle como aquella vez.

El dobló el final del tronco, del que ya no quedaba mas que una rama carnosa y flexible, y se sentó como pudo. Había perdido tanto...y sin embargo, jamas había sentido que estaba mas en equilibrio en toda la subida.

Se miraron durante horas, tantas horas que parecieron años. No había cielo. Y si lo había...jamas podría haberlo alcanzado. Pero se dio cuenta de que no ansiaba tocarlo ya. Ya lo estaba haciendo. Había robado la existencia al cielo. Lo había visto. Ahora...no era uno. Era parte del cielo que le había mirado todo este tiempo tras el vapor de agua. Abel era cielo. Sus ojos ambarinos pertenecían a las miles de estrellas. Ya no cabía duda ni dolor.

Tan embelesado estaba que...no percibió que la luna se ocultaba.

Y para cuando se dio cuenta, el cielo negro comenzó a ofrecerle un tono azulado...y la oscuridad se marcho.

Abel solo despertó cuando su amiga le hizo un tímido guiño y se perdió en el marco. No sentía frío. Era de día. Notaba la espalda ardiendo. Se volvió mientras un resplandor tan blanco que le hizo maullar de dolor se le clavo en los ojos, trastabilló y ...

Jamas llego al suelo si es lo que os estáis preguntando. Se deshizo en cenizas antes de rozar si quiera la tierra. Solo podemos elegir el camino...

...no podemos volver atrás.

L.G







miércoles, 2 de enero de 2013

Gaia






Sobreros y copas...


X


Sombrero de paja, sombrero de copa,
bombín, bombacho, de ala, antifaz.

Mas bebe veneno, mas moja la boca,
mas llena la copa de agua incolora.


De plumas, de letras, de botas, de notas,
mas oye las voces que no sonarán.

Insípidos pasos detrás de la poca
cordura que evoca la triste verdad.


Más solo que una, comparte la sopa
de letras, de notas, de besos, de rotas.

Que mas que sentirlo, resulta inodora.
Que mas que decirlo, aun siendo fatal.

L.G